viernes, 4 de noviembre de 2011

Los orígenes de Newell’s Old Boys

En la fotografía podemos ver la antigua casilla que se encontraba en el campo de deportes, situado en la calle Jujuy, entre Mitre y Entre Ríos, justo detrás del colegio Anglo Argentino. Allí se lee claramente “Club Atlético Newell’s School”.

Al Cumplirse este jueves 3 de noviembre, 108 años de la creación de Newell’s Old Boys, brindamos a los seguidores del blog Historia del Fútbol Rosarino la siguiente nota.

La conformación del Colegio Comercial Anglo Argentino y el club Newell’s School
Corría el año 1884 cuando Isaac Newell fundó junto a su esposa, Ana Margarita Jockinson, el Colegio Comercial Anglo Argentino. Alquiló la vivienda de la calle Entre Ríos 139, donde años antes se había alojado al llegar a Rosario, aquélla que había pertenecido a Wheelwright, e instaló el establecimiento educacional allí. En un principio se impartió enseñanza a nivel primario y posteriormente gracias a las iniciativas de las maestras Emilia y Clemencia Saint Girons incorporó la enseñanza media. Años después logró comprar la propiedad.
Isaac Newell era un ferviente defensor de los deportes, principalmente del fútbol, por tal razón, junto a su hijo Claudio, inculcó y difundió la práctica de dicha actividad dentro de su escuela. Era muy común que en el patio de la entidad se armaran partidos de fútbol entre los alumnos, en los cuales debido al gran entusiasmo de los participantes se generaban discusiones acaloradas.
También es importante remarcar que la escuela de Newell fue la primera en incorporar ejercicios físicos a sus actividades, asimismo agregó un campo deportivo, el cual se bautizó como Club Atlético Newell’s School. Allí los sábados a la tarde y los domingos los alumnos practicaban fútbol o football, siguiendo la terminología usada en esa época, con el primer reglamento traído al país desde Inglaterra por el mismo Isaac Newell. El campo de juego se situaba detrás del colegio, en la calle Jujuy, entre Mitre y Entre Ríos.
Al club Newell’s School se lo puede considerar sin dudas como un antecesor de Newell’s Old Boys.
Creación de Newell’s Old Boys
El Dr. Claudio L. Newell fue uno de los máximos propulsores para la creación del club rojinegro, puesto que fue quién organizó una asamblea entre un grupo de alumnos y ex alumnos del Colegio Anglo Argentino, que él presidía. De la siguiente manera el 3 de noviembre de 1903 se reunieron en una de las aulas del establecimiento para conformar un club con el afán de poder incrementar el desarrollo del fútbol entre ellos. Así, ese día, quedó simbólicamente fundado el Club Atlético Newell’s Old Boys. Eligieron ese nombre ya que en inglés su significado es viejos muchachos de Newell, en alusión a que eran ex alumnos del colegio que fundara don Isaac Newell. Además quisieron homenajear a quién tanto hizo por difundir el deporte que los apasionaba. Entre los fundadores se encontraban ese día, además de Claudio Newell, los siguientes ex estudiantes de la escuela, Víctor Heitz, Guillermo Renny, Alfredo Ferrando, J. J. Arijón, Del Valle Ibarlucea, José y Atlántico Dianda, Gervasio Colombres, Ortiz Grognet y Frank Martin, entre otros.

martes, 18 de octubre de 2011

Rosario Central campeón Copa de Honor Municipalidad de Buenos Aires

Zenón Díaz y Harry Hayes, dos baluartes de Rosario Central posan junto a los trofeos obtenidos por la institución en 1916. Detrás se puede observar la vieja tribuna de la cancha que el cuadro auriazul tenía en la Quinta Sanguinetti.

El año 1916 fue sumamente provechoso para Rosario Central, ya que se adjudicó cuatro títulos importantísimos. Ellos fueron la Copa Vila (campeonato de primera división de la Liga Rosarina de Football), La Copa Ibarguren (se hizo acreedor de la edición de 1915, pero las finales ante Racing se jugaron en abril de 1916), La Copa Competencia Jockey Club y La Copa de Honor Municipalidad de Buenos Aires. De éste último logro haremos referencia en la presente nota.
El elenco auriazul accedió al prestigioso torneo imponiéndose ante Newell’s Old Boys y Gimnasia y Esgrima, a quienes goleó por 8 a 0 y 4 a 1 respectivamente, en la fase de clasificación rosarina. Luego en las semifinales se impuso ante Argentino de Quilmes, a quien derrotó con un categórico marcador de 7 a 0. En la final del certamen se midió frente a Independiente, en la cancha de Racing Club. En un partido reñido Rosario Central logró un ajustado triunfo por 1 a 0, con un tanto marcado por Ennis Hayes, que lo proclamó campeón. Posteriormente cayó vencido frente a Nacional de Montevideo por 6 a 1 en la final internacional, por la Copa de Honor Cousenier.

Síntesis

Fase de clasificación rosarina
Octavos de Final
Jugado el 29 de junio de 1916.
Newell’s Old Boys 0: Miguel Monserrat; José Tacconi y Victorino Revilla; Bartolo Monserrat, Julio Ongay y Caraciolo González; Pedro Remonda, Federico Barfoot, Manuel González, Arturo Nicolás Araiz y Anacleto Ongay.
Rosario Central 8: Ramón Moyano; Zenón Díaz e Ignacio Romeo Rota; Ernesto Rigotti, Eduardo Blanco y Jacinto Perazzo; Antonio Blanco, José Laiolo, Harry Hayes, Ennis Hayes y Fidel Ramírez.
Goles: José Laiolo -3-, Antonio Blanco -2-, Ennis Hayes -2- y Fidel Ramírez (todos para R. Central).
Árbitro: Manuel Otero.
Cancha: Newell’s Old Boys.

Semifinal
Disputado el 15 de octubre de 1916.
Argentino de Quilmes 0: A. Barcos; Rodolfo Martínez y José Ortega; S. Fiorentino, A. Palazzo y L. Chevallier; J. Barreiro, Félix Cabano, R. Leonardi, Joviano Escobar y R. Pagano.
Rosario Central 7: Ramón Moyano; Zenón Díaz e Ignacio Romeo Rota; Ernesto Rigotti, Eduardo Blanco y Jacinto Perazzo; Antonio Blanco, José Laiolo, Harry Hayes, Ennis Hayes y José Clarke.
Goles: Ennis Hayes -4-, A. Blanco, Harry Hayes y J. Laiolo (todos para R. C.).
Árbitro: Emilio Rolón.
Cancha: Gimnasia y Esgrima de Buenos Aires.

Final
Jugado el 12 de noviembre de 1916.
Independiente 0: Secundino Miguens; Antonio Ferro y Roberto Sande; Ernesto Scoffano, Ernesto Sande y Juan Cánepa; Pascual Garré, Ernesto Strittmater, Alberto Cherro, Anibal Arroyuelo y Gualberto Galeano.
Rosario Central 1: Guillermo Astbury; Zenón Díaz e Ignacio Romeo Rota; Ernesto Rigotti, Eduardo Blanco y Jacinto Perazzo; Antonio Blanco, José Laiolo, Harry Hayes, Ennis Hayes y Alfredo Woodward.
Gol: 37’ Ennis Hayes (RC).
Árbitro: Hugo Gondra.
Cancha: Racing Club.

domingo, 16 de octubre de 2011

Feliz día de la madre

Feliz día para todas las madres del mundo

lunes, 5 de septiembre de 2011

La primera consagración charrúa en el torneo Gobernador Molinas (1932)



En el año 1932 Central Córdoba se coronó campeón rosarino de la máxima categoría por primera vez en su historia. En un certamen que se disputó a tres ruedas, el elenco charrúa cumplió una excelente campaña (no es un dato menor que goleó a su rival en los últimos cinco cotejos que jugó), cosechando 41 puntos, sobre 24 partidos jugados, asimismo tuvo la delantera más eficaz, puesto que anotó la extraordinaria cifra de 91 tantos a favor y la defensa más sólida, ya que le convirtieron solamente 28 goles.
La consagración se produjo en la última fecha, donde el conjunto de Tablada se midió ante Rosario Central y Newell’s hizo lo propio frente a Tiro Federal. El equipo leproso necesitaba un triunfo y una derrota charrúa, mientras que éste dependía de sí mismo para dar la vuelta olímpica, debido a que con sólo empatar lograba su objetivo.
El domingo 13 de noviembre se llevó a cabo la jornada final, en la cual Central Córdoba desplegó su buen fútbol y apabulló al cuadro canalla por un estrepitoso marcador de 8 a 0. Esa tarde se lucieron los once futbolistas charrúas, que abrieron el tanteador a los 25’ con un gol señalado por Gabino Sosa. El mismo Gabino marcó el segundo sobre el final del primer período. A los diez minutos del complemento Sebastián Medina asestó el tercer golpe para el representativo auriazul. Posteriormente Félix Bussolini, en dos oportunidades, nuevamente Medina, Guillermo Fernández y Antonio Morales completaron la goleada que le otorgó al equipo de Tablada su primer campeonato en el círculo superior de la Asociación Rosarina de Fútbol. En tanto Ñuls también goleó a su oponente, puesto que venció a Tiro Federal por 6 a 2, pero no le sirvió de nada.
Formación charrúa que obtuvo su primer lauro en la máxima categoría del fútbol rosarino.



La campaña charrúa
1ª Rueda
1ª F. 10/04/32 vs. Newell’s (L) 3-2
2ª F. 17/04/32 vs. Nacional (V) 3-2
3ª F. 24/04/32 vs. Belgrano (L) 6-3
4ª F. Libre
5ª F. 08/05/32 vs. Sparta (L) 3-1
6ª F. 15/05/32 vs. R. Central (V) 4-3
7ª F. 22/05/32 vs. Washington (V) 2-1
8ª F. 29/05/32 vs. Provincial (V) 3-1
9ª F. 05/06/32 vs. Tiro Federal (L) 0-0 (*)
2ª Rueda
10ª F. 12/06/32 vs. Newell’s (V) 0-1
11ª F. 26/06/32 vs. Nacional (L) 3-0
12ª F. 09/07/32 vs. Belgrano (V) 3-0
13ª F. Libre
14ª F. 31/07/32 vs. Sparta (V) 9-1
15ª F. 07/08/32 vs. R. Central (L) 4-1
16ª F. 15/08/32 vs. Washington (L) 2-2
17ª F. 21/08/32 vs. Provincial (L) 7-1
18ª F. 04/09/32 vs. Tiro Federal (V) 0-1
3ª Rueda
19ª F. 11/09/32 vs. Nacional 4-1
20ª F. Libre
21ª F. 25/09/32 vs. Newell’s 1-1
22ª F. 09/10/32 vs. Belgrano 2-1
23ª F. 16/10/32 vs. Provincial 6-2
24ª F. 23/10/32 vs. Sparta 5-0
25ª F. 30/10/32 vs. Washington 7-2
26ª F. 06/11/32 vs. Tiro Federal 6-1
27ª F. 13/11/32 vs. R. Central 8-0

Escena del encuentro que Newell’s derrotó a Central Córdoba por 1 a 0 en el Parque de la Independencia, por la décima fecha del certamen de 1932.


Nota: (*) El encuentro fue suspendido a once minutos del final cuando Central Córdoba marcó un polémico gol por intermedio de Vicente Aguirre. Posteriormente la C. D. de la A. R. F. decidió anular la conquista, debido a que Aguirre le había cometido infracción al zaguero tirolense José Barbieri, por tal motivo se determinó que el cotejo finalizó empatado en cero.

Posiciones torneo Gobernador Molinas 1932
1° Central Córdoba 41
2° Newell’s Old Boys 39
3° Rosario Central 28
4° Nacional (hoy Argentino) 26
5° Washington 22
6° Tiro Federal 21
7° Belgrano 20
8° Provincial 10
9° Sparta 9

El partido de la consagración

Uno de los tantos señalados por Central Córdoba en la goleada ante Rosario Central por 8 a 0.

Central Córdoba 8: Ernesto Funes; Andrés Garramendi y Vicente Constristano; Lorenzo D’Uva, Félix Ibarra y Ricardo Solero; Sebastián Medina, Antonio Morales, Gabino Sosa, Félix Bussolini y Guillermo Fernández.
Rosario Central 0: Fidel Casagrande; Francisco De Cicco y Manuel Sande; Abel Picabea, Federico Marconi y Sebastián Rodríguez; Fernando Rivas, Julio Gómez, Sebastián Guzmán, Justo Astrada y Enrique García.
Goles: G. Sosa -2-, Medina -2-, Bussolini -2-, G. Fernández y A. Morales (todos de C. C.).
Cancha: Central Córdoba.
Hora de inicio: 17.00 hs.

sábado, 13 de agosto de 2011

Fisherton en Primera

Fisherton enfrentando a Newell’s en 1929.
Tras consagrarse campeón invicto en la división Intermedia en 1928, el club Fisherton intervino por primera vez en el campeonato de primera división de la Liga Rosarina de Football en el año 1929. En el círculo superior no pudo repetir las buenas actuaciones que lo llevaron al ascenso y tan sólo logró cosechar cinco unidades, colocándose en la última posición de la tabla. Ganó dos partidos y empató uno, mientras que en sus diecisiete restantes confrontaciones conoció la derrota. Sus dos únicas victorias las consiguió de local frente a Atlantic Sportsmen y ante Sparta, a quienes doblegó por 3 a 1 y 2 a 1 respectivamente. Luego de esa magra performance retornó a la división Intermedia, donde jugó en 1930. Posteriormente en 1931 cuando se implantó el profesionalismo prosiguió en la Liga Rosarina de Football Amateur, disputando el campeonato Vila de primera división hasta 1934, ya que en 1935 se incorporó a la Asociación Rosarina de Fútbol, donde se desempeñó en la categoría Intermedia.


Posiciones Copa Vila 1929

1° Newell's Old Boys 32
2° Central Córdoba 32
3° Tiro Federal Argentino 28
4° Belgrano 27
5° Rosario Central 26
6° Nacional (hoy Argentino) 21
7° Sparta 20
8° Estudiantes 13
9° Atlantic Sportsmen 8
10° Calzada 8
11° Fisherton 5

La campaña de Fisherton

1ª F. 14/04/29 vs. Calzada (V) 1-4
2ª F. 21/04/29 vs. R. Central (L) 1-3
3ª F. 28/04/29 vs. Newell’s Old Boys (V) 1-3
4ª F. 05/05/29 vs. Nacional (actual Argentino (L) 1-1
5ª F. Libre
6ª F. 19/05/29 vs. Central Córdoba (L) 1-2
7ª F. 02/06/29 vs. Tiro Federal (V) 0-3
8ª F. 09/06/29 vs. Atlantic Sportsmen (L) 3-1
9ª F. 23/06/29 vs. Belgrano (L) 1-2
10ª F. 30/06/29 vs. Sparta (V) 1-4
11ª F. 14/07/29 vs. Estudiantes (L) 0-2
12ª F. 04/08/29 vs. Calzada (L) 0-1
13ª F. 11/08/29 vs. R. Central (V) 0-7
14ª F. 30/08/26 vs. Newells Old Boys (L) 0-3
15ª F. 08/09/29 vs. Nacional (hoy Argentino) (V) 0-6
16ª F. Libre
17ª F. 20/10/29 vs. Central Córdoba (V) PP (perdió puntos)
18ª F. 17/11/29 vs. Tiro Federal (L) 2-7
19ª F. 25/11/29 vs. Atlantic Sportsmen (V) 0-1
20ª F. 1°/12/29 vs. Belgrano (V) 1-3
21ª F. 08/12/29 vs. Sparta (L) 2-1
22ª F. 22/12/29 vs. Estudiantes 1-1 (V) nota: El partido fue suspendido porque Fisherton quedó en inferioridad numérica, por tal razón cedió los puntos a Estudiantes.

Síntesis del primer partido de Fisherton en primera
Calzada 4:
Cipriano Macchi; Oscar Vitullo y Domingo Serena; José Florentino, Juan Urseley y Lucio Mancilla; Dante Bertolano, José Rosito, Eugenio Tolosa, Armando Bertolano y Pedro Galimberti.
Fisherton 1: Emilio Attia; Salomón Raif y Jacobo Scheimberg; José Medina, Alfredo Moglia y Calixto Vicente, Elías Raif, Juan Gayol, Luis Fenner, Juan Moro y Roberto Lonetti.
Goles: Pedro Galimberti (C) -4- y Alfredo Moglia (F).

viernes, 22 de julio de 2011

Hoy 23 de julio se cumplen cien años de la inauguración de la cancha de Newell’s en el parque

Aspecto de la cancha de Newell’s en el Parque de la Independencia en sus primeros años.


Al cumplirse en el día de la fecha los cien años de la inauguración de la cancha de Newell’s Old Boys en el Parque de la Independencia, retrocedamos hasta el lejano 1911 y revivamos como fue aquella fiesta de apertura de la casa leprosa.

Corrían los primeros meses del año 1911 cuando los dirigentes del club rojinegro, gracias a las gestiones del Dr. Claudio Newell y de su presidente por ese entonces, el señor Humberto Semino, consiguieron una concesión otorgada por la Municipalidad de Rosario en unos terrenos ubicados en el Parque de la Independencia, donde previamente se había situado la quinta Tiscornia. En ese lugar, cercano al hipódromo y al laguito, asentarían su nueva cancha. En el mencionado sitio comenzaron con la construcción de una tribuna de madera techada que se ubicaría a espaldas de la Av. Ovidio Lagos. La obra, que estuvo a cargo de la empresa John Wright y Cía, tardó algunos meses en concertarse. Poco antes de terminarse de construir los transeúntes que pasaban por el lugar miraban con admiración y satisfacción desde lo alto de la montañita como se erigía la nueva tribuna, que se inauguraría algunos días después. Se fijó como fecha de inauguración el 23 de julio, pero ese día Ñuls debía medirse ante Provincial, por la Copa Vila. Alejandro Berruti, presidente de la Liga Rosarina de Football propuso la suspensión de dicho encuentro para que Newell’s pudiera tener su fiesta de apertura del nuevo estadio. Pese a la oposición tenaz de los directivos del club rojo, luego de varias deliberaciones se decidió posponer el cotejo entre Newell’s y Provincial. Confirmada la fecha en que se llevaría a cabo el estreno del nuevo field, se organizó una gran fiesta para celebrarlo. El sábado 22 arribó a nuestra ciudad la delegación del club Porteño, que sería el rival de turno del cuadro leproso. Los jugadores visitantes fueron agasajados con una comida, además el domingo por la mañana se los llevó de paseo por la ciudad en el tranvía Blanco de la empresa de trasportes, reservado para las ocasiones especiales.
Finalmente el domingo 23 de julio se desarrolló la ceremonia de inauguración, que contó con la presencia de numeroso público que asistió al acontecimiento. Los espectadores ingresaron al estadio por la puerta que estaba situada en la esquina de Pueyrredón y Cochabamba.
Para la ocasión se efectuó un partido amistoso que comenzó a las 14.50 horas y fue arbitrado por Alberto Olavarría Le Bas. El encuentro se hizo netamente favorable al elenco visitante, que tenía el viento a favor. A los 25’ Marques abrió el marcador, luego de un tiro de esquina. A los 36’ el mismo jugador anotó el segundo tanto para su equipo. Cuatro minutos después lograría una nueva conquista, que nació de un error de Torelli, que dio un mal pase atrás, provocando la salida del guardameta leproso Dellacasa, que al chocar con Hamblin, dejó el arco desguarnecido, la acción la completó el delantero porteño Poulsen que con un suave disparo mandó el balón al fondo de la red. Con ese gol concluyó el primer período. En el complemento fue Newell’s quien tuvo el viento a su favor, sin embargo el trámite del cotejo le siguió siendo desfavorable. A los 10’ y 30’ respectivamente Marques señaló dos tantos más para completar la goleada con que finalizó el encuentro, en el cual Porteño logró imponerse por 5 a 0. A pesar de la derrota la fiesta no se empañó y fue todo un éxito en concurrencia. Muchas familias asistieron al histórico evento.
A partir de ese día Newell’s pasó a formar parte de la fisonomía del parque, ya que se asentó allí para quedarse, para tomarlo como propio. En ese escenario escribió páginas doradas a los largo del tiempo y forjó a grandes jugadores. Con el correr de los años se fueron ampliando las instalaciones hasta llegar a tener el aspecto que hoy posee.

Síntesis
Newell’s Old Boys 0: Juan Dellacasa; Tomás Hamblin y Rafael Bordabehere; Martín Redin, Caraciolo González y Antonio Torelli; C. Hollamby, Manuel Paulino González, Faustino González, Cayetano Blotta y Hugo Mallet.
Porteño 5: J. J. Rithner; P. Rithner y C. Galup Lanús; A. Galup Lanús, D. Bacigaluppi y B. Berizzo; E. Galup Lanús, M, Genoud, A. Marques, V. Poulsen y A. Cordero
Goles: 25’, 36,’ 55’ y 75’ Marques (P); 40’ Poulsen (P).
Cancha: Newell’s Old Boys.
Árbitro: Alberto Olavarria Le Bas.

Nota: El anfitrión salió al campo de juego con una importante ausencia, ya que esa tarde no pudo jugar José Pinoto Viale, figura del equipo por ese entonces, por tal razón lo reemplazó un joven futbolista de la cuarta división, llamado Cayetano Blotta. Asimismo José Hiriart, que habitualmente ocupaba el puesto de arquero, tampoco fue de la partida, reemplazándolo Juan Dellacasa, que años después se dedicó al periodismo deportivo, siendo el autor del libro Puntapié Penal.

jueves, 21 de julio de 2011

Ennis Hayes

Ennis Hayes en 1919 vistiendo la camiseta de Rosario Central.

Ernesto Hayes nació en la ciudad de Rosario el 10 de mayo de 1896 y falleció en el año 1956. Fue un habilidoso futbolista, que se destacó en la era amateur. Conozcamos su historia, que vale la pena ser contada.
Ennis (apodo que ostentó), era hijo de un inmigrante inglés que vino a la Argentina a trabajar en la construcción de los ferrocarriles y no sólo pasó a la historia por ser el hermano menor de Harry (histórico futbolista rosarino), sino también por sus habilidades para manejar el balón y su comportamiento indisciplinado, que más de una vez lo llevó a tener serios inconvenientes. Asimismo era poseedor de una gambeta que hacía enloquecer a los rivales.
Inició su carrera como futbolista el 10 de octubre de 1912, jugando para Rosario Central, que esa tarde se midió ante Newell’s por un cotejo válido por los cuartos de final de la Copa de Honor Municipalidad de Buenos Aires. No fue un buen día para Ennis, puesto que su equipo cayó derrotado en el tiempo suplementario por 5 a 3 (empataron 2 a 2 en los 90’ reglamentarios). El compromiso se efectuó en la cancha que Central tenía en la Villa Sanguinetti, en inmediaciones del cruce Alberdi. Luego en 1913 tuvo un efímero paso por Embarcaderos Córdoba y Rosario (después Nacional y hoy Argentino) y regresó ese mismo año al elenco auriazul, donde se adjudicó el Concurso por Eliminación (torneo que puso en juego la Federación Argentina de Football).
Como mencioné anteriormente era un jugador habilidoso, pero a la vez conflictivo, tan es así que el 23 de diciembre de 1917 en un encuentro frente a Racing Club correspondiente a las semifinales de la Copa de Honor Municipalidad de Buenos Aires, en la cancha de Independiente le propinó un golpe de puño al árbitro José Vacarezza. El puñetazo se lo aplicó luego de que el juez sancionó un penal a favor del elenco albiceleste. Esa agresión le valió una inhabilitación perpetua, que posteriormente en 1919 fue revocada, por lo tanto pudo volver a jugar.
Cuentan que Ennis poseía una gran destreza y habilidad con la pelota, siendo capaz de eludir a varios rivales. En un partido de la Copa Vila de 1919, donde Central se midió ante Gimnasia y Esgrima, luego de pasar a algunos oponentes y llegar hasta el arco contrario, se sentó por unos segundos en la pelota, cuando se acercó un rival convirtió el quinto tanto. Ese acto de autosuficiencia hizo enfadar a los jugadores del equipo Mens Sana, por lo que se generó una trifulca. Incluso su padre, que estaba en la tribuna se enojó y le gritó “hacer el gol sí, pero burlarse del rival, no”. Esa no fue la única vez que cargó y provocó al contrincante; en 1920 en un choque frente a Belgrano, en la cancha que Rosario Central poseía en cercanías de la Parada Castellanos, dos minutos después que su hermano Harry señalara un gol, Ennis gambeteó a Juan Beltramo y como ante Gimnasia se volvió a sentar en el balón, tras el hecho el experimentado zaguero del conjunto papero se enfureció y le tiró una patada, que no llegó a destino, porque su receptor logró eludirla. Nuevamente se armó un escándalo entre los futbolistas, que obligó al árbitro a suspender el encuentro. Pero no todas sus jugadas fueron para burlarse de sus oponentes, sino que realizó otras en las que deslumbró por su gran capacidad para manejar el balón. Una de ellas, según las crónicas de la época, la efectuó en el mes de mayo de 1915, en ocasión de un clásico ante Newell’s. A los diez minutos, Ennis Hayes tomó la pelota, eludió a tres adversarios para llegar al área, donde también esquivó con una elegante finta al guardavalla José Airaldi y se metió con el balón en el arco rival, señalando un gol de antología. Luego en el segundo tiempo marcó una nueva conquista, aportando así dos tantos en la goleada auriazul por 6 a 0.
Cabe señalar que se desempeñó tanto como insider izquierdo (su puesto habitual) y derecho, ya que podía jugar por las dos puntas. Además es importante remarcar que por sus buenas actuaciones fue convocado para vestir la casaca del seleccionado argentino, donde entre los años 1915-1919 jugó once partidos y señaló cuatro tantos.