jueves, 16 de septiembre de 2010

Numancia

La siguiente es una parte de la nota publicada sobre el club Numancia, en la revista Rosario, su historia y región, de agosto de 2010.

Por Leonardo, Cristian y Soccorso Volpe.

El barrio Refinería (hoy Malvinas) fue cuna de innumerables clubes de fútbol, desde el primitivo Bartolomé Mitre, hasta Argentino, que tuvo sus inicios allí y luego emigró hacia otra parte de la ciudad. Posteriormente numerosas instituciones deportivas cobraron vida en la zona; una de ellas fue el Club Atlético Numancia, que fue gestado y fundado entre los años 1926-1927. La primera referencia que tenemos de la entidad es una mención en el diario La Capital de 1927, donde se lo cita como un equipo de fútbol independiente (2).
Instaló su campo de deportes entre Vera Mujica, avenida Francia y Arenales. Mientras que en 1933 su sede social estaba ubicada en la cortada Arenales 282. Más tarde en 1935, bajo la presidencia del señor Urrutia, alquiló una cancha en inmediaciones de la estación de ferrocarril Ludueña. Además en el predio arrendado, que era amplio, se organizaron diferentes torneos internos de básquetbol y boxeo, que se disputaban entre sus asociados.
Según algunos datos que pudimos recabar en entrevistas realizadas hace varios años atrás a vecinos del barrio, como por ejemplo don Tito Conti, la camiseta de Numancia era roja y amarilla a rayas verticales finitas. También éste último nos comentó que el club poseía numerosos seguidores, la mayoría de origen español, los cuales eran muy bullangueros. Asimismo nos contó que cuando jugaban en localidades vecinas, partía un camión con simpatizantes del club, que portaban grandes banderas con los colores rojo y amarillo que los representaban. Finalmente agregó que era una fiesta verlos.
Una versión interesante, que nos aportó varios datos fue la captada por el señor Terrazino, quien en el mes de mayo del año 2003 conversó con un ex futbolista de Numancia, llamado Juan Perla, un hombre de por entonces 89 años (ya fallecido), que le afirmó que la sede del club se situaba en Jorge Canning 241 bis (entre Cilveti y Junín). Pensamos que esa fue la última dirección de la institución (que como mencionamos anteriormente también se ubicó en la mítica cortada Arenales al 282), ya que Terrazino recordó que: “yo mismo por motivos personales visité el conventillo de Canning 241, donde según la casera del lugar, Doña Rosa, estaba la sede de Numancia”. Del mismo modo aseveró que en una pieza ubicada en el altillo había papeles, copas y demás objetos que habían pertenecido a la entidad, que ya no existía más. Posiblemente esto haya ocurrido entre los años 1938 y 1939 aproximadamente.

Nota (2): Cuando nos referimos a un equipo de fútbol independiente hacemos mención a los cuadros que no jugaban en ninguna liga importante, pero desafiaban a otros rivales para disputar encuentros amistosos. En algunos casos estos elencos no tenían una estructura propia de un club, es decir carecían de sede social o de un acta de fundación, muchos eran únicamente un equipo de fútbol. En otras ocasiones se trataba de instituciones, que como dijimos anteriormente no estaban afiliadas a ninguna liga oficial, pero practicaban fútbol, como por ejemplo Numancia en 1927.

domingo, 12 de septiembre de 2010

Charrúas



Alejandro Berruti sin saberlo bautizó para toda la historia a los hinchas y jugadores de Central Córdoba.


Si a un futbolero rosarino le preguntás por un charrúa, lo primero que se le viene a la cabeza es un aficionado de Central Córdoba. Pero, ¿por que? Veamos el motivo de este distintivo mote.

Para conocer el origen de dicho apodo es preciso remontarse en el tiempo hasta 1911. En el citado año en una de las tantas reuniones del Consejo Directivo de la Liga Rosarina de Football discutieron Claro Arturo Charras, representante de Ferrocarril Córdoba y Rosario en la liga y Alejandro Berruti, que además de ser miembro del consejo, era un reconocido crítico teatral y periodista de la época, de un estilo marcadamente sarcástico. Tras el altercado al otro día en el extinto diario La Nota, Berruti calificó de manera irónica de charrúas, tanto a Claro Charras, como también a su hermano Juan, sin saber que de esa forma bautizó para siempre con ese nombre a todos los hinchas y jugadores del viejo Central Córdoba. Este apelativo que nació luego de una pelea fue aceptado por todos los simpatizantes de la entidad de Tablada, que hoy se sienten orgullosos de ser charrúas. Claro Arturo Charras fue uno de los baluartes del equipo de Ferrocarril Córdoba y Rosario, a él le fue dirigida la irónica calificación de charrúa por parte de Alejandro Berruti.

Nota: Hasta 1915 el nombre del club de Tablada fue Córdoba and Rosario Railway Athletic Club, cuya traducción al castellano era Ferrocarril Córdoba y Rosario.

lunes, 6 de septiembre de 2010

Rosario campeón argentino de 1929

El combinado de la Liga Rosarina que se consagró campeón argentino el 15 de octubre de 1929.

En el año 1929 Rosario se adjudicó el Campeonato Argentino Interligas, donde intervenían los seleccionados de las ligas de todo el país. Allí se puso en juego la copa Presidente de la Nación, para el ganador del evento y la copa Intendente Municipal de Buenos Aires, para el segundo. En tanto el tercero se acreditaba el trofeo Comité Olímpico Argentino, que fue obtenido por Santiago del Estero que le ganó por 2 a 1 a la Federación Santafesina de Football el compromiso por el tercer puesto.
Como era habitual en primera instancia se efectuó una ronda previa y posteriormente se desarrolló la fase final, que tuvo lugar en Buenos Aires. Cabe resaltar que el combinado rosarino accedió a la ronda final, tras batir a Venado Tuerto en condición de visitante por 4 a 2, en un cotejo que se disputó el 1° de septiembre. Luego en la etapa final se deshizo con facilidad de los seleccionados de Comodoro Rivadavia y Zárate, a quienes los despachó con una goleada. En cuartos eliminó a San Juan, tras vencerlo por 3 a 1. En semifinales se topó con Santa Fe, que a pesar de sus esfuerzos cayó derrotado por 2 a 0. De esa manera llegó a la gran final ante Tucumán, que doblegó en semifinales a Santiago del Estero.
El choque decisivo se llevó a cabo en la cancha que River Plate tenía por aquellos años en la avenida Alvear (hoy Av. Libertador) y Tagle, en el barrio de la Recoleta, donde asistieron veinticinco mil almas que esperaban ver al nuevo campeón argentino de selecciones. Asimismo un nutrido grupo de aficionados rosarinos viajó hasta el lugar de la contienda para alentar a su equipo.
En los primeros instantes el juego se tornó parejo y reñido, ya que ambos demostraron que habían llegado a la final desarrollando un alto nivel de juego. Luego cuando el partido transcurría por la mitad de los primeros cuarenta y cinco minutos se rompió la paridad en el tanteador, puesto que Maidana adelantó a los tucumanos, después de señalar tras una serie de rebotes. Golpe duro para el cuadro de Rosario, que terminó el periodo inicial en desventaja. En los primeros instantes del complemento el combinado de la Liga Rosarina sufrió la expulsión del jugador Julián Sosa, que reclamó que Fassora, de Tucumán, le cometió una falta dentro del área. El árbitro no sólo no cobró el penal, sino que además echó al futbolista rosarino por la protesta. A pesar del panorama complicado por haberse quedado con diez hombres, el equipo de la ribera del Paraná reaccionó y pudo llegar a la igualdad a los 37’. La jugada del empate nació de una infracción que le cometió Ferreyra a Cristini a pocos metros del área. El zaguero Juan González cambió por gol el tiro libre que ejecutó con suma precisión y estampó el 1 a 1, con que se cerraría el marcador en los noventa minutos reglamentarios.
Debido a que persistió la paridad, el réferi les consultó a los capitanes de los dos seleccionados si decidían jugar un alargue o dar por finalizado el cotejo, para seguirlo otro día. Ambos futbolistas eligieron la primera opción, por tal razón se disputaron 30 minutos más, divididos en dos tiempos de 15’. A los 11 minutos de iniciado el suplementario Indaco recibió un pase de Barreiro y sacó un violento remate cruzado que venció al guardameta tucumano, transformándose en el tanto de la consagración rosarina.
Una muestra de la importancia que tenía el Campeonato Argentino fue que al regresar a la ciudad de Rosario los futbolistas triunfadores fueron recibidos en la estación de trenes Rosario Norte por cientos de hinchas, que llevaron en andas a los flamantes campeones. Una larga caravana de seis cuadras marchó por las calles hasta el centro. Posteriormente se les entregó una medalla de oro y la Liga Rosarina de Football le obsequió a cada uno de los integrantes del plantel un reloj dorado con palabras alusivas al galardón obtenido. Incluso se compuso un tango en honor a la selección de Rosario, titulado Hurra campeones, con letra de Lito Bayardo y música de Santiago París.
El plantel de la Liga Rosarina de Football estuvo integrado por: Carlos Guida, Octavio Díaz, Francisco De Cicco, Ginés Burset, Juan González, Alfredo Chabrolín, Victorio Faggiani, Silvestre Conti, Julián Sosa, Agustín Peruch, Francisco Scaroni, Adolfo Cristini, Luis Indaco, Francisco Barreiro, Serapio Mujica, Antonio Del Felice y Osvaldo Goicoechea.
Además viajaron a Buenos Aires los dirigentes, Francisco Campá, Armando Andrieu y Antonio Rivera; el kinesiólogo, Gregorio Avalos y el árbitro Ángel Gámez.
La campaña de Rosario:
Rueda Final
Primera ronda
29 de septiembre de 1929
Liga Rosarina 5: Octavio Díaz; Francisco De Cicco y Ginés Burset; Alfredo Chabrolín, Victorio Faggiani y Julián Sosa; Agustín Peruch, Francisco Scaroni, Adolfo Cristini, Luis Indaco y Francisco Barreiro.
Comodoro Rivadavia 0: Barrera; Traverso y Roldán; Zamora, Echeverría y Arrese; Onvele, Raffo, Budiño, Aguirrebarrena y Aldado.
Goles: Indaco, Scaroni (2), Cristini y Chabrolín.
Cancha: Huracán.

Octavos de final
1° de octubre de 1929
Liga Rosarina 4: O. Díaz; F. De Cicco y G. Burset; Silvestre Conti, V. Faggiani y J. Sosa; A. Peruch, F. Scaroni, A. Cristini, L. Indaco y F. Barreiro.
Federación del Norte (Zárate) 0: Alonso; Ferrara y Modarelli; Giovanetti, Inchausti y Gortini; Romano, Aranda, Capovila, Tisera y Lezin.
Goles: Barreiro y Scaroni (3).
Cancha: San Lorenzo.

Cuartos de final
6 de octubre de 1929
Liga Rosarina 3: O. Díaz; F. De Cicco y G. Burset; A. Chabrolín, V. Faggiani y J. Sosa; A. Peruch, F. Scaroni, A. Cristini, L. Indaco y F. Barreiro.
Liga Sanjuanina 1: Guerra; Verana y Cavana; Nehin, Soria y Olivera; Antúnez, Farolli, Martínez, Cortínez y Román.
Goles: Martínez (LS), Indaco (2) (LR) y Cristini (LR).
Cancha: Sportivo Barracas.
Semifinales
9 de octubre de 1929
Liga Rosarina 2: O. Díaz; F. De Cicco y Juan González; Serapio Mujica, V. Faggiani y S. Conti; A. Peruch, F. Scaroni, A. Cristini, L. Indaco y F. Barreiro.
Federación Santafesina 0: Pagotti; Angellini y Gómez; Calafeli, Valdés y Juárez; Simonsini, Rivarola, Loyarte, Cantelli y Sánchez.
Goles: 40’ Scaroni y 50’ Cristini.
Cancha: San Lorenzo.
Final
15 de octubre de 1929
Liga Rosarina 2: Octavio Díaz; Francisco De Cicco y Juan González; Silvestre Conti, Victorio Faggiani y Julián Sosa; Agustín Peruch, Francisco Scaroni, Adolfo Cristini, Luis Indaco y Francisco Barreiro.
Federación Tucumana 1: Cesarini; Flores y Martínez; Chividini, Ferreyra y García; Páez, Fassora, Maidana, Albornoz y Espeche.
Goles: Maidana (FT), Juan González (LR) e Indaco (LR)
Cancha: River Plate.
Árbitro: Bartolomé Macías.
Nota: Se jugó tiempo extra.
El estadio que River Plate poseía en la Av. Alvear (actual Libertador) y Tagle fue escenario de la final ganada por Rosario el 15 de octubre de 1929.

martes, 31 de agosto de 2010

Sparta campeón del trofeo Alfredo J. Rouillon

El equipo reducido de Sparta que se adjudicó el trofeo Rouillon organizado por el club Estudiantes en la cancha de Newell’s el 6 de octubre de 1929.


Con motivo de su décimo tercer aniversario el Club Atlético Estudiantes organizó el domingo 6 de octubre de 1929 dos torneos reducidos de fútbol de siete jugadores. Los mismos se llevaron a cabo en el estadio de Newell’s Old Boys, donde se disputaron todos los encuentros, que tenían una duración de treinta minutos, divididos por dos tiempos de 15’ cada uno. En primer lugar por la mañana jugaron aquellos equipos que militaban en la división Intermedia, a quienes se le sumaron algunos conjuntos de localidades vecinas. Allí se puso en juego la copa diario La Acción, que fue obtenida por Alumni de Casilda.
Asimismo por la tarde se efectuó el certamen por la copa Alfredo J. Rouillon, que contó con los elencos de primera división de la Liga Rosarina de Football y Racing Club de Avellaneda, que asistió al evento con jugadores de la talla de Natalio Perinetti. El mencionado certamen fue ganado por Sparta, que venció en la final a Tiro Federal por 1 a 0.
El único tanto del cotejo definitorio lo marcó Cristóbal López mediante un potente remate cruzado que no pudo ser detenido por el arquero tirolense. También vale la pena remarcar la gran victoria que logró el conjunto albinegro ante Racing, a quien batió por 2 a 1, en un partido que fue considerado por el diario La Acción como el mejor de la jornada, por lo emotivo.

El desarrollo de los dos torneos fue el siguiente:

Por la mañana:
Copa diario La Acción
Primera ronda:

Rosario Puerto Belgrano 1 – Washington 0
Intercambio 2 – Provincial 0
Alumni de Casilda 2 – Unión de Arroyo Seco 1
Nota: Independiente de Gálvez accedió directamente a la segunda fase.
Segunda ronda:
Alumni de Casilda 3 – Independiente de Gálvez 1
Intercambio 2 – Rosario Pto. Belgrano 1
Final
Alumni de Casilda 1 – Intercambio 0
El equipo de Alumni de Casilda estuvo integrado por: Taverna, Morgante, Biffa, Félix Sarasíbar, Fiori, José Podestá y Pérez.
El cuadro del club Alumni de Casilda que se hizo acreedor del torneo matutino.


Por la tarde:
Copa Alfredo J. Rouillon
Primera ronda:
Sparta 2 (V. Cubillas 2) – Fisherton 0
Atlantic Sportsmen 3 (Bussi 2 -el 1° de penal- y Adet) – Nacional 2 (Vera Candiotti y Alonso)
Tiro Federal 3 (Bussolini y Muzzio 2) – Estudiantes 0
Central Córdoba 3 (Medina y Aguirre 2) – Belgrano 1 (Irazoqui)
Racing Club 1 (Malloni) – Calzada 0
Newell’s Old Boys 3 (PT 14’ y ST 5’ W. Haumuller; ST 3’ S. Luna) – Rosario Central 2 (ST 14’ N. Luna y ST 15’ A. Podestá).
NOB: Gerónimo Díaz, Natalio Molinari y López, Cataldo Spetale, Walter Haumuller, Segundo Luna y Cagnani.
RC: De Marchi, Trado, Arturo Podestá y Romano, Nazareno Luna, Antonio Miguel y Gerardo Rivas.
Segunda ronda:
Tiro Federal 2 (Pardal y Muzzio) – Atlantic Sportsmen 0
Sparta 2 (Cubillas y C. López) – Racing Club 1 (Tabar)
Nota: El cotejo finalizó igualado en uno y se disputó un alargue de dos tiempos de 5’.
Central Córdoba 0- Newell’s 0
Nota: El elenco charrúa se clasificó por sorteo.
Semifinal
Tiro Federal 1 (Bussolini) – Central Córdoba 0
Nota: Sparta pasó directamente a la final.
Final
Sparta 1 – Tiro Federal 0
Formaciones
Sparta 1: Federico Vidal, Armando Etchepare, Juan Barbieri, Juan Gómez, Víctor Cubilla, Cristóbal López y Guzmán.
Tiro Federal 0: Dualde, Bureu, Mujica, Denessine, Muzzio, Pardal y Bussolini.
Gol: 13’ C. López (S).
Árbitro: Juan Rota.
Nota: Todos los partidos se disputaron el domingo 6 de octubre de 1929 en la cancha de Newell’s Old Boys. Los mismos tenían una duración de treinta minutos. Cabe remarcar que los torneos no fueron de carácter oficial, ya que estuvieron patrocinados por el club Estudiantes y no por la Liga Rosarina.

miércoles, 25 de agosto de 2010

Leprosos

Las paredes de la escuela de Newell habrían sido comparadas con las de un leprosario por sus rivales, dando origen al apodo que ostenta el club rojinegro.


En muchas ocasiones los apelativos de los clubes de fútbol se originaron como adjetivos descalificativos, que con el correr del tiempo fueron adoptados, convirtiéndose en estandartes de aquellos equipos a los que fueron atribuidos.
Ese es el caso del mote que lleva consigo Newell’s Old Boys, que es conocido por todos como La Lepra, por consiguiente sus hinchas y jugadores como leprosos. El origen del apodo al igual que el de su tradicional adversario, tiene dos hipótesis que pugnan entre sí. Una (la más conocida) indica que en los años ‘20 se habría organizado un partido amistoso entre Newell’s y Central, cuya recaudación iba a ser destinada a beneficio de los enfermos de lepra del Hospital Carrasco. Cuentan que el elenco rojinegro aceptó disputar dicho cotejo, en contraposición de su archinémesis, que se negó a hacerlo. Por tal motivo quedó bautizado para siempre como leproso. Es posible que ello haya sucedido, ya que era muy común en esa época que grupos de damas de caridad organizaran este tipo de encuentros a beneficencia. De todos modos no existen datos concretos al respecto y la versión no ha sido confirmada nunca con fundamentos certeros. También conviven distintas adaptaciones de lo sucedido, por ejemplo hay algunas fuentes que citan al Patronato de Leprosos, como el destinatario de la ayuda del supuesto clásico. Hay muchas preguntas por hacerse. Una de ellas es: ¿En que año se iba a jugar el mencionado partido? Lo cierto es que no lo hemos podido corroborar hasta el momento.
La otra versión se remonta al Colegio Comercial Anglo Argentino, que había fundado don Isaac Newell. Allí los alumnos del internado jugaban a la pelota en el patio en los recreos. Según el imaginario popular las paredes de dicho establecimiento se asemejaban a las de un leprosario, por tal razón desde afuera les gritaban ¡leprosos!
En conclusión por una razón u otra Newell’s pasó a tener el mote de leproso, que es llevado con orgullo por sus hinchas, que cada vez que ven a su equipo corean alentando a La Lepra.
Nota: El Colegio Comercial Anglo Argentino, sito en la calle Entre Ríos 139, en 1928 pasó a ser la escuela Nacional n° 2.

domingo, 22 de agosto de 2010

Canallas


En la fotografía podemos observar la cancha del club Belgrano (en el medio de la foto), situada en el barrio homónimo, donde los hinchas de Central se convirtieron en "canallas" en el año 1928.
El mote de canallas es una marca registrada para los hinchas y jugadores de Rosario Central, ya que desde hace muchísimos años se los conoce con ese apelativo. Pero cual es el origen de dicho apodo. Hay dos hipótesis distintas en brega. La primera de las versiones indica que se organizó un partido entre los dos rivales más tradicionales de la ciudad de Rosario a beneficencia de los enfermos de lepra del Hospital Carrasco. El elenco auriazul se negó a disputar el mencionado encuentro, por ende se lo bautizó como canalla, ya que se había negado a jugar el cotejo en ayuda a aquellas personas que padecían el mal de Hansen. Esta teoría es la más difundida y aceptada por todos, pero lo cierto es que aun no hemos podido comprobar la fecha en que se llevaría a cabo el citado encuentro. Algunos historiadores lo ubican por la década de 1920, pero no dan más precisiones al respecto. Se podría decir que se ha convertido casi en un mito, que va más allá de su veracidad.
En contraposición se sitúa la segunda de las versiones, que parece tener más autenticidad, puesto que se menciona la fecha en la que se suscitó. Cuenta Cipriano Roldán en su obra titulada Anales del Fútbol Rosarino que en el mes de julio del año 1928 se enfrentaron los cuadros de Belgrano y Rosario Central, en la cancha que los primeros poseían en las intersecciones de las calles Marcos Paz, Derqui, Fraga y Perú. Se presumía que iba a ser un partido de alto riesgo, debido a que ambas parcialidades se tenían un cierto resquemor. Esa tarde el equipo celeste se impuso por 5 a 4, causando el malestar de los simpatizantes visitantes, que al momento de salir del reducto prendieron fuego las lonas que se habían colocado alrededor de la cancha para evitar la mirada de los curiosos ajenos a la contienda que estaban afuera. Lo peor sucedió cuando las llamas se expandieron por los cuatro rincones del terreno de juego. Al parecer los hinchas del conjunto local se enfurecieron de sobre manera por el terrible agravio contra sus instalaciones y comenzaron a insultar a sus oponentes. Según Roldán les gritaban a viva voz ¡Son unos canallas! ¡Son canallas!

sábado, 14 de agosto de 2010

Belgrano campeón rosarino de 1924

En la fotografía el elenco de Belgrano que se coronó campeón rosarino del año 1924.

El logro más importante en la historia del Club Atlético Belgrano fue el trofeo Nicasio Vila, que consiguió en 1924, consagrándose campeón rosarino de primera división, por única vez.
El certamen se desarrolló en una sola rueda y contó con la participación de 15 equipos.
El elenco celeste disputó 14 encuentros, de los cuales se impuso en once partidos, empató uno y perdió sólo dos, totalizando 23 puntos. Únicamente cayó ante Rosario Central por 1 a 0 y contra Newell’s por 2 a 0. En varios cotejos Belgrano goleó a su rival, ya que venció 5 a 0 a Nacional (hoy Argentino) y a Talleres; 6 a 2 a Provincial y 6 a 0 a Atlantic Sportsmen.
Cabe resaltar que al finalizar el campeonato tuvo que afrontar la disputa de dos encuentros de desempate, puesto que se registró una igualdad de puntos entre Tiro Federal, Rosario Central y Belgrano.
El primer partido lo jugó en la cancha de Newell’s el domingo 16 de noviembre ante el elenco auriazul, a quien derrotó por 1 a 0, con un gol marcado a los 17’ por Silvio Bearzotti. Una semana después, es decir el día 23, enfrentó en el cotejo decisivo a Tiro Federal.
El estadio leproso, donde se llevó a cabo la confrontación, contó esa tarde con un nutrido número de espectadores, que se dieron cita en el Parque de la Independencia para presenciar la definición del título de 1924.
El encuentro se tornó reñido y se alternaron las posibilidades de anotar. La jugada más clara de los primeros cuarenta y cinco minutos la produjo el cuadro tirolense sobre el final del mismo, al momento que Peruch estrelló un remate en el travesaño. Gran susto sufrió la hinchada del equipo papero, que tenía acreditadas esperanzas de coronarse en la liga por primera vez. En el complemento ese anhelo comenzó a concretarse, cuando a los cinco minutos la tribuna belgranense estalló en algarabía por la conquista señalada. Retrocedamos casi 86 años en el tiempo para repasar como si hubiésemos estado allí el gol que desató el jubiloso festejo celeste. Pastrana cedió el balón a Goicoechea que combinó una pared con Massei, luego el propio Goicoechea, que previamente había dejado a dos rivales en el camino, lanzó un certero centro, que conectó de cabeza Silvio Bearzotti. El frentazo del delantero de Belgrano quebró la resistencia del arquero Demarchi y se coló en la red. Ese fue el único tanto del compromiso, que catapultó a la cima al conjunto que lleva como nombre el apellido del creador de la bandera. Al término del partido la parcialidad del flamante campeón rosarino se retiró del Parque de la Independencia saltando de alegría. Posteriormente el festejo se trasladó a las calles del por entonces barrio Vila (hoy barrio Belgrano), donde las casas se adornaron con flores para agasajar a los vencedores. También en el Mercado Central (donde eran muchos integrantes del club, ya que lo fundaron empleados de dicho lugar) se celebró la hazaña con el plato típico de la institución, el arroz.

Las síntesis de los cotejos definitorios:
Semifinal
Disputado el 16 de noviembre de 1924.
Belgrano 1: Nicolás Santana; Gabriel Mujica y Florindo Bearzotti; Leandro Pastrana, Juan Beltramo y Manuel Martínez; Fernando Massei, Osvaldo Goicoechea, Francisco Montoglio, Silvio Bearzotti y Bonifacio Cabeza.
R. Central 0: Octavio Díaz; Octavio Montiquin y Félix Sarasibar; José Ariete, Domingo Izaga y Romeo Cerfoglio; Sandalio Arias, Antonio Macías, Harry Hayes, Luis Indaco y Bautista de Benedetti.
Gol: 17’ Silvio Bearzotti (B).
Árbitro: Teodoro Biener.
Cancha: Newell’s Old Boys.

Final
Jugado el 23 de noviembre de 1924
Belgrano 1: Nicolás Santana, Gabriel Mujica y Florindo Bearzotti, Manuel Martínez, Leandro Pastrana y Antonio Galli, Fernando Massei, Osvaldo Goicoechea, Silvio Bearzotti, Francisco Montoglio y Bonifacio Cabeza.
Tiro Federal 0: Gerardo Demarchi; Roberto Cochrane y Juan Cochrane; Enrique Uriarte, Santiago Morgoux y José Pignani; Eduardo Bonzi, Justo Pastor Romero, Agustín Peruch, Francisco Pagliarusco y Celestino López.
Gol: 50’ Silvio Bearzotti (B).
Árbitro: Teodoro Biener.
Cancha: Newell’s Old Boys.

Nota: Tras la igualdad de puntos entre tres equipos, la Liga Rosarina de Football organizó un desempate, en el cual por sorteo Belgrano enfrentó a Rosario Central en la semifinal y Tiro Federal esperó al ganador en la final.
También es menester remarcar que en ese año Belgrano cambió su divisa, que hasta 1923 era azul con rayas finitas amarillas, por la casaca celeste.

La campaña celeste
20-4-24 vs. R. Central 0-1
27-4-24 vs. Nacional 5-0
11-5-24 vs. Calzada 3-1
18-5-24 vs. Tiro Federal 4-2
29-5-24 vs. Newell's 0-2
1°-6-24 vs. Alberdi New Boys 2-1
8-6-24 vs. Sparta 1-0
15-6-24 vs. Riberas del Paraná 2-1
13-7-24 vs. Central Córdoba 3-3
27-7-24 vs. Estudiantes 4-2
3-8-24 vs. Rosario Puerto Belgrano 3-2
10-8-24 vs. Atlantic Sportsmen 6-0
7-9-24 vs. Talleres 5-0
19-10-24 vs. Provincial 6-2
Desempates
16-11-24 vs. R. Central 1-0
23-11-24 vs. Tiro Federal 1-0
Nota: El partido de la primera fecha del 20-4 ante R. Central se suspendió por lluvia cuando igualaban 0 a 0 al término del PT, luego se volvió a jugar integramente el 5 de octubre.

Posiciones Copa Vila 1924
Belgrano 23
Tiro Federal 23
R. Central 23
Central Córdoba 19
Nacional 18
Rosario Pto. Belgrano 18
Newell’s 17
Calzada 15
Talleres 12
Sparta 11
Alberdi New Boys 10
Riberas del Paraná 10
Estudiantes 6
Atlantic Sportsmen 3
Provincial 2