miércoles, 23 de junio de 2010

Argentino de Rosario nació en Refinería


En ésta nota les brindo una reseña de los inicios de Argentino de Rosario, más adelante publicaré otros pasajes de la vida salaíta, como por ejemplo sus respectivos cambios de nombre, el origen de su apodo tan particular y su ingreso a A.F.A.

La historia de Argentino de Rosario se comenzó a escribir el 15 de enero de 1912, ya que ese día en el barrio Refinería (hoy Malvinas Argentinas) un grupo de empleados ferroviarios constituyeron un equipo de fútbol, que participó en una liga independiente. Con posterioridad decidieron darle forma de institución al conjunto que habían creado, por tal motivo, el 6 de mayo, se realizó una asamblea en la casa de Juan Romero, vecino de la zona, en la que asistieron alrededor de diez personas, entre ellas Zenón Cabral, que fue elegido primer presidente, Miguel Antuña, Julio Conde, Manuel Romero, A. Delpino y Román Caballero. En dicha reunión se resolvió formalizar al Club Atlético 1° de Mayo. Asimismo se estableció un acta de fundación, con una comisión directiva, que conjuntamente con los presentes, la integraron: Adolfo Moncamps, A. Olmos, Jesús Antuña y J. Aragüez, entre otros.
Más tarde debido a que ya existía en la zona un club con el mismo nombre, la entidad pasó a llamarse Embarcaderos Córdoba y Rosario, tomando la denominación de la estación de ferrocarril de donde eran la mayoría de sus fundadores.
Gracias al aporte de destacadas personalidades de la ciudad, como por ejemplo el Dr. Lisandro de la Torre, el club instaló su sede en la calle Junín, entre Falucho y Rawson, mientras que la primera cancha se situó en bulevar Avellaneda y Gorriti.
Ya establecido en un campo de deportes, en 1913 se afilió a la Federación Rosarina de Foot -ball, que era un organismo que se desprendió de la Liga Rosarina a causa de una fuerte discrepancia con la misma en 1912. En ese torneo debutó el 11 de mayo ante Brown de Santa Fe, al cual venció por 3 a 0. Alienando esa tarde a: Dionisio Flores; Ernesto Marconi y Eugenio Bonmargini; Bautista Trossero, Victorino Revilla y Juan Aragüez; Antonio Olmos, Julio Conde, Juan Molina, Manuel Antuña y Ennis Hayes (hermano de Harry, histórico futbolista de Rosario Central).
Sólo un año duró en la Federación, ya que esta se disolvió, por tal razón se incorporó a la Liga Rosarina de Fútbol, en donde intervino en primera división de 1914 a 1930. Luego fue uno de los fundadores de la Asociación Rosarina de Fútbol, que se instauró en 1931. Actuó en la máxima categoría, disputando el Torneo Gobernador Molinas, en forma consecutiva hasta la temporada 2007, cuando descendió a Primera B.

viernes, 4 de junio de 2010

Los inicios de Tiro Federal


En el siguiente artículo haremos una reseña de los orígenes de Tiro Federal y de sus primeros años. Más adelante abordaremos sus logros deportivos en la Liga Rosarina (campeón en 1920, 1925 y 1926), sus desempeños en la Asociación Rosarina y su participación en A. F. A. Cabe remarcar que ya publicamos la síntesis de uno de los momentos más gloriosos de la historia tirolense, cuando batió a Boca Juniors y se consagró campeón argentino de 1920.
En la foto una formación de Tiro Federal del año 1907.

El club surgió gracias a la generosidad de un obrero que trabajaba en los talleres del Ferrocarril Central Argentino, que cedió gentilmente una habitación lindante a los stands del Tiro Federal Argentino, a un grupo de cultores del fútbol, integrado por Gregorio Uris, Telmo Rodríguez, José Pardal (hijo), Emilio Payrolat, Alfonso Arceo, Francisco y Ricardo Cornejo, Agustín Graziola, Laureano Brizuela, Conrado Grieshaber, Francisco Wimpfheimer, Ángel Rossetti, Francisco Racanzone y Tomás Curbieu, que el 29 de marzo de 1905 fundaron una nueva institución, la cual bautizaron con el mismo nombre que el lugar donde se practicaban disparos.
En sus comienzos el Club Atlético Tiro Federal Argentino utilizó un poco conocido sistema de dirección, ya que fue comandado por Payrolat, que era el secretario y Rossetti, el tesorero. Es decir que no contó con un presidente al momento de su creación.
En un principio ubicó su campo de juego entre las calles Humberto Primo y Goosweiler, en el denominado barrio de los Talleres. En 1906 se afilió a la Liga Rosarina de Football e intervino en la Copa Pinasco, donde se posicionó segundo en su zona y no pudo llegar a la final (clasificaba solamente el primero), pero de todas formas dejó una grata impresión en su primera participación. En 1907 la Liga lo invitó a participar del torneo de Primera División que recién se instauraba e insólitamente sus autoridades desistieron de intervenir en el círculo privilegiado y prefirieron ganar el ascenso por merito propio. Una clara muestra de espíritu amateur. Ese mismo año obtuvo el ascenso a la máxima categoría, donde se mantuvo hasta el 23 de octubre de 1912, fecha en la que fue expulsado de la Liga Rosarina por mantener desavenencias con la misma. Desligado de le entidad fue gestor, junto a Rosario Central y Sparta, de la Federación Rosarina de Football. En 1914 se disolvió la Federación y se reintegró a la Liga. Fue reincorporado al círculo superior donde permaneció hasta 1931, año en que se sumó al profesionalismo.

jueves, 27 de mayo de 2010

Tres descensos rosarinos en la temporada 2009/2010






Un hecho casi sin precedentes ocurrió en la temporada que acaba de fenecer en el fútbol argentino, en la que tres elencos rosarinos perdieron la categoría en sus respectivas divisionales. La última vez que esto había pasado fue en 1949, cuando Central Córdoba, Argentino y Tiro Federal descendieron a 1° C por una absurda reestructuración de los torneos de ascensos en aquella época. Más allá de que es un acontecimiento reciente no podemos estar ajenos a el, ya que evidencia una profunda crisis en gran parte de los clubes de la ciudad de Rosario.
El primero en descender fue Central Córdoba, que el sábado 17 de abril cayó en condición de visitante ante Brown de Adrogué por un devastador y contundente 5 a 1, de esta forma luego de tres campañas realmente pobres, coronó su desatino deportivo e institucional bajando a la C. Posteriormente le siguió Argentino, que arrastraba un bajo promedio y con el séptimo puesto no le alcanzó para escapar de la promoción, donde enfrentó a Liniers. En el encuentro de ida el nerviosismo se apoderó de los jugadores salaítos, que perdieron por 3 a 1. La victoria por 1 a 0 conseguida el sábado 23 de mayo en el cotejo de vuelta no le bastó para salvarse, por lo tanto tendrá que jugar en la Primera D. Un día después Rosario Central se despidió de la Primera división, tras 24 años, ya que perdió la promoción ante All Boys. Luego de empatar agónicamente en Floresta en el partido de ida, en Arroyito le servía otra igualdad para mantener la categoría, pero el albo lo superó claramente por 3 a 0 y selló el descenso auriazul a la 1° B Nacional. En los tres casos el descenso fue un corolario de pobres actuaciones y desaciertos no sólo deportivos sino también institucionales.
A continuación detallamos todos los descensos de equipos rosarinos en torneos de A.F.A., que aunque nadie los quiera recordar, forman parte de la historia.
1941: Rosario Central descendió a Segunda División
1949: Argentino, Central Córdoba y Tiro Federal descendieron a 1° C
1950: R. Central descendió a Segunda División
1953: Tiro Federal descendió a 1° C
1959: Central Córdoba descendió a 1° B
1960: Newell’s descendió a 1° B
1967: Central Córdoba descendió a 1° C
1977: Central Córdoba descendió a 1° C
1983: Central Córdoba descendió a 1° C
1984: Rosario Central descendió a 1° B
1989: Argentino descendió a 1° C
2000: Argentino descendió a 1° B Metropolitana
2001: Central Córdoba descendió a 1° B Metropolitana
2003: Argentino descendió a 1° C
2005: Argentino descendió a 1° C
2006: Tiro Federal descendió a 1° B Nacional
2010: R. Central descendió a 1° B Nacional, Central Córdoba a 1° C y Argentino a 1° D

Resumen
Central Córdoba: Descendió 7 veces
Argentino: 6 veces
Rosario Central: 4
Tiro Federal: 3
Newell´s: 1

miércoles, 19 de mayo de 2010

Newell’s, el primer campeón de la Liga Rosarina

En la foto una formación de Newell’s Old Boys en 1905.
Parados: Wallace Wheler, José Hiriart, Fradua, Deolindo Barcelone, Agapito Balbiani y J. Caloso.
Sentados: Víctor Heitz, Guillermo Moore, Faustino González, José Viale y Lyon Pats.

La Copa Pinasco de 1905 quedó en manos del conjunto leproso, que tuvo el orgullo de consagrarse campeón en el primer campeonato organizado por la Liga Rosarina de Fútbol. En total disputó diez encuentros, de los cuales venció a su oponente en ocho y empató en dos. La campaña fue brillante, ya que se coronó como el mejor del torneo en forma invicta y además ostentó un poderío ofensivo notable, puesto que anotó 39 goles. La defensa también cumplió un rol fundamental, debido a que le convirtieron sólo 4 goles. El domingo 21 de mayo dio comienzo el certamen y Newell’s enfrentó en el estadio Plaza Central a Argentino (actual Gimnasia y Esgrima), a quien apabulló por 4 a 1. La alineación del equipo vencedor fue con J. Caloso; J. Hiriart y D. Barcelone; Wallace W. Wheler, Agapito Balbiani y J. Fradua; Víctor Heitz, Guillermo Moore, Faustino González, José Viale y A. Lyon Pats. En tanto el elenco perdedor alistó a R. Wilson; J. Zanaglia y José Rivera; Federico Hardy, Camilo Zanni y N. Paesler; F. Díaz, C. Gibbons, J. Cavaccia, R. González y Juan Hudson. Con ese promisorio arranque el cuadro rojinegro ya daba indicios de que era uno de los máximos candidatos a quedarse con el título. Algunos días después del debut batió a Provincial y luego derrotó por 1 a 0 a Central en Plaza Jewell. La formación leprosa que obtuvo el primer clásico fue con: J. Caloso; José Hiriart y D. Barcelone; Wallace Wheler, Agapito Balbiani y G. Remmy; Víctor Heitz, Guillermo Moore, Faustino González (el autor del tanto), José Viale y A. Lyon Pats. Posteriormente siguió por la senda triunfal y obtuvo cuatro goleadas consecutivas que lo encaramaron en lo más alto de la tabla de posiciones. Finalmente el 15 de agosto se consagró campeón cuando aún restaban dos fechas para la culminación del certamen. El empate ante Ferrocarril Córdoba y Rosario le alcanzó para asegurarse el título, ya que sumó 16 unidades, una más que Rosario Central, que había terminado su campaña y ya no tenía posibilidades de igualarlo. Luego en la última jornada apabulló a Atlético del Rosario con un contundente marcador de 10 a 0. El elenco rojinegro que consiguió la aplastante victoria alineó esa tarde a J. Caloso; José Hiriart y D. Barcelone; A. Balbiani, W. Wheler y G. Moore; F. González, V. Heitz, J. Jordi, José Viale y A. Lyon Pats. El día 8 de septiembre en Plaza Jewell se llevó a cabo la entrega de premios, que incluyó una serie de juegos atléticos. Al finalizar los mismos, Diego Le Bas, presidente de Atl. del Rosario le entregó la Copa Pinasco a José Hiriart, representante del club rojinegro, que tuvo el honor de convertirse en el primer campeón rosarino.

La campaña leprosa
21/05/1905 Argentino 4-1
1°/06/1905 Provincial 4-0
18/06/1905 R. Central 1-0
22/06/1905 Ferrocarril Córdoba y Rosario 4-0
23/06/1905 Provincial 4-0
25/06/1905 Atl. del Rosario 4-1
2/07/1905 Argentino 5-0
13/08/1905 R. Central 2-2
15/08/1905 F. C. Córdoba y Rosario 0-0 (*)
20/08/1905 Atl. del Rosario 10-0

Posiciones Copa Pinasco 1905
1º Newell's Old Boys 18
2º Rosario Central 15
3º Ferrocarril Córdoba y Rosario 12
4º Argentino 9
5º Atlético del Rosario 5
6º Provincial 4

Nota: El actual Central Córdoba, surgió en 1905 con el nombre de The Córdoba and Rosario Railway Athletic Club, cuya traducción al castellano era Ferrocarril Córdoba y Rosario, como también era frecuente que se lo denomine por aquella época.
Todos los partidos se disputaron en Plaza Jewell y Plaza Central.

(*) Existe una discrepancia en el resultado del partido que igualaron Newell’s y Ferrocarril Córdoba y Rosario, ya que Cipriano Roldán afirmó en su obra Anales del Fútbol Rosarino que empataron 1 a 1, mientras que Juan Dellacasa, en su libro Puntapié Penal remarcó que el cotejo finalizó sin tantos. Después de realizar varias averiguaciones al respecto llegamos a la conclusión de que lo más probable es que el resultado haya sido 0 a 0, puesto que Cipriano Roldán luego recalcó que el elenco leproso terminó el torneo con sólo cuatro goles en contra, pero sí el resultado del encuentro fue 1 a 1, como él aseveró, Ñuls hubiese finalizado el certamen con cinco tantos en contra, el lugar de cuatro. Esa contradicción y una mención en el diario La Capital del martes 22 de agosto de 1905, donde publicaron que el cuadro rojinegro recibió solamente cuatro goles en contra de su valla, nos hace suponer que el resultado final de ese compromiso fue un empate en cero.
En la foto la formación de Newell’s Old Boys, la tarde de su primer partido oficial, jugado el 21 de mayo de 1905. Ese día goleó a Argentino (hoy Gimnasia y Esgrima de Rosario) por 4 a 1. 

viernes, 14 de mayo de 2010

Creación de la Liga Rosarina de Football

La fachada del hotel Britannia, sito en San Martín, entre San Lorenzo y Urquiza. Allí se fundó la Liga Rosarina de Football.

Un hecho fundamental en la historia del fútbol rosarino fue la creación de una liga que juntó en un mismo campeonato a los clubes que practicaban dicha actividad.
La noche del 30 de marzo de 1905 dirigentes de cuatro entidades se reunieron en el hotel Britannia, ubicado en la calle San Martín, entre San Lorenzo y Urquiza, para darle vida a la Liga Rosarina de Football. Allí se encontraron J. Parr y Ricardo Olavarría Le Bas, por parte de Atlético del Rosario; Miguel Green y Postel, en representación de Rosario Central; Claudio Newell y José Hiriart, por parte de Newell’s Old Boys y J. Roda y Hudson, por Argentino (actual G.E.R.). Según el acta fundacional la novel institución quedó formalmente constituida a las 20.45. En el citado cónclave además se plasmó la incorporación a la Argentine Association Football League, con sede en Buenos Aires. Tras la primera reunión se eligió como presidente a Ricardo Le Bas, en tanto que Hudson fue elegido secretario y Miguel Green tesorero. Otro punto que se trató fue que no se le cobraría entrada a los espectadores en los encuentros de la liga, con el fin de otorgarle una mayor difusión al fútbol en la ciudad.
El 20 de abril la Liga aceptó las afiliaciones de Provincial y Ferrocarril Córdoba y Rosario (actual Central Córdoba), quedando así definidos los seis participantes del certamen inicial.
El por entonces intendente municipal, Santiago Pinasco donó un trofeo, que llevaría su nombre para la disputa del primer campeonato, que comenzó el 21 de mayo. Cabe remarcar que los dos primeros torneos de la Liga Rosarina fueron de segunda división, ya que el certamen de primera se instauró en 1907.

martes, 11 de mayo de 2010

Grandes jugadores de la historia de Rosario: Harry Hayes


Harry Hayes, con la camiseta de Rosario Central hacia la década del ’20.

De padres inmigrantes ingleses Juan Enrique Harry Hayes nació en la ciudad de Rosario el 1° de enero de 1891. De muy pequeño dio muestras de tener un gran talento para el fútbol, puesto que en el patio de un colegio inglés donde se educó se divertía jugando con la pelota. Cuentan que ya desde niño tenía una pegada muy fuerte y era frecuente que rompiera algún vidrio de una ventana o vidriera.
Comenzó su carrera futbolistica desde chico en Argentino (actual Gimnasia y Esgrima). En 1905, cuando contaba con catorce años de edad pasó a Rosario Central, que pagó la cifra de cinco pesos por su pase. De esta manera se convirtió en el primer jugador en ser transferido en Rosario.
En la entidad auriazul debutó en la máxima categoría en 1907 y permaneció en el primer equipo hasta 1926. Logró siete títulos en la Liga Rosarina y a nivel nacional se acreditó el Concurso por Eliminación de 1913, la Copa Ibarguren de 1915, la Copa de Honor Municipalidad de Bs. As., la Copa Competencia Jockey Club en 1916 y la Copa Competencia Asociación Amateur en 1920, todos defendiendo la casaca canalla.
En la selección Argentina disputó 21 encuentros y anotó 8 tantos. Asimismo con la camiseta albiceleste se adjudicó la Copa Lipton en 1916 y fue subcampeón del Sudamericano del mismo año.
Harry Hayes era poseedor de una extraordinaria capacidad goleadora, además de tener una gambeta que enloquecía a los defensores rivales. Otras de sus cualidades eran la precisión para dar pases cortos y el potente remate.
El Maestro, como también se lo apodó a Harry Hayes no fue el único de su familia que se desempeñó en el ámbito del fútbol, ya que su hermano fue el futbolista Ernesto Ennis Hayes, que también defendió los colores de la casaca auriazul y años más tarde su hijo, del mismo nombre que su padre, se destacó en Rosario Central.

domingo, 9 de mayo de 2010

El último clásico de la era amateur

En la foto quedó inmortalizado el momento en que Alfredo Chabrolín anotó el primer gol, en el último clásico amateur.
El domingo 31 de mayo de 1931 se enfrentaron en el estadio del Parque de la Independencia los equipos de Newell’s Old Boys y Rosario Central. En un día nublado y gris los cuadros salieron a la cancha para disputar el clásico rosarino. Pero ese partido no sería uno más, sino que iba a quedar en la historia por ser el último de la etapa amateur, ya que a partir de julio de ese mismo año quedó inconcluso el campeonato Vila, que ponía en juego la Liga Rosarina de Fútbol y se creó la Asociación Rosarina, que organizó un torneo profesional, poniéndole fin a la participación amateur de los conjuntos más representativos de la ciudad de Rosario. El citado encuentro se lo adjudicó el elenco rojinegro, que consiguió imponerse por 2 a 1.
Siendo las 14.50 de la tarde el árbitro Nicolás Bártolo dio el pitazo inicial y se puso a rodar el balón. Rápidamente a los 7’ Alfredo Chabrolín abrió el marcador para el conjunto anfitrión, sin embargo poco le duraría la alegría de la primera conquista, debido a que seis minutos después Nazareno Luna logró la igualdad, mediante un fuerte remate que venció la resistencia de Gerónimo Díaz. Luego en el complemento La Lepra sufrió la baja del futbolista Seghini, que se quedó en el vestuario reponiéndose de una dolencia física. En aquella época no existían los cambios, por lo tanto Ñuls tuvo que afrontar todo el segundo tiempo con un hombre menos. A pesar de la desventaja numérica el cuadro local selló la victoria a los 29’ cuando Agustín Peruch sacó un potente disparó que se clavó en un ángulo del arco auriazul. Al terminar el partido el público rojinegro festejó jubilosamente el triunfo, sin saber que sería el último de una era donde se jugaba sólo por amor al fútbol y a la camiseta.


La síntesis del cotejo:
Newell’s 2:
Gerórimo Díaz; Ildefonso Bureu y Fermín Lecea; Alfredo Chabrolín, Cataldo Spitale y Antonio Denessine; Agustín Peruch, Napoleón Seghini, Andrés Cachero, Máximo Fernández y Pedro Galimberti.
R. Central 1: Fidel Casagrande; Francisco De Cicco y Juan González; Arturo Podestá, Teofilo Juárez y Ernesto Cordone; Pascual Salvia, Luis Indaco, Nazareno Luna, Gerardo Rivas y Juan Francia.
Goles: 7’ Chabrolín (NOB), 13’ Luna (RC) y 74’ Peruch (NOB).
Árbitro: Nicolás Bártolo.
Cancha: Newell’s Old Boys.